Castillo (1999) define que una educación exclusivamente intelectual constituye un desequilibrio psíquico y funcional que redunda en toda la personalidad del sujeto, lo mismo que abonar esta faceta dando preponderancia al desarrollo motor del niño/a. Es, pues, en la edad preescolar donde debemos dar una gran importancia al desarrollo conjunto de estas facetas del ser humano, puesto que, a esta edad es cuando mayor capacidad de desarrollo adquiere.

Durante sus primeros años de vida se presenta la necesidad de movimiento, la que justifica la estimulación motriz la cual se ajusta a las particularidades de cada niño/a. Actualmente, existe un acceso fluido a diferentes documentos que dan a conocer que la inteligencia comienza con la actividad motriz coordinada e intencional y que todo el edificio del conocimiento y la configuración de la personalidad se sustentan en la relación con el otro y los objetos, en el permanente diálogo tónico-postural-emocional que posibilita la adaptación al medio.

Hola buenas tardes estamos buscando archivos sobrw la transición y su blog nos parece interesante pero quisieramos saber mas sobre la informacion sobre el autor gracias
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