Maestra de preescolar
Mucho
se ha hablado sobre la articulación del preescolar con la educación primaria,
pero pocos han sido los intentos concretos documentados por facilitar este
cambio trascendental en la vida de los niños y las niñas.
En
diferentes investigaciones se ha abordado la relación existente entre el nivel
de preparación del niño al ingresar a la escuela y su aprendizaje en los
primeros grados de la educación primaria. El estudio de esta relación responde
al criterio referido a la necesaria continuidad que debe existir entre la
educación preescolar y la escolar como dos eslabones de un proceso educativo
único, lo cual está determinado esencialmente por el nivel cada vez más
complejo y elevado de las exigencias de la escuela primaria y por otra parte,
por la conciencia de las grandes posibilidades que tiene la etapa preescolar
para lograr un mayor desarrollo de los niños de estas edades. 1
La
entrada del niño y la niña a la escuela constituye un momento fundamental de su
vida. Al incorporarse a la vida escolar, el niño experimenta una
reestructuración psicológica esencial, culmina su preescolar y comienza su
primer grado conservando las características propias de la etapa preescolar,
requiriendo del niño un tiempo de adaptación a los nuevos cambios en su vida
que puede durar desde los primeros meses hasta incluso todo el curso escolar, dependiendo
de las características individuales, estilo de crianza y la influencia del
medio sociocultural.
La
investigadora cubana O. Franco, define la articulación en la educación
significa lograr la unidad de ideas y acciones, lo que implica la necesaria
integración entre todas las influencias educativas que recibe el niño durante
su vida, porque es preciso coordinar el trabajo y las actividades a fin de
unificar criterios y modos de actuación, tomando en cuenta los principios de la
unidad y la diversidad; la masividad, calidad y la equidad y, del trabajo
preventivo.
La
articulación debe garantizar ante todo un desarrollo progresivo, una
continuidad lógica y natural, a fin de evitar que produzca cambios bruscos de
una etapa a otra; un proceso educativo debidamente organizado que favorezca la
ampliación y el enriquecimiento del desarrollo del niño,
expresado
en una rápida adaptación a las nuevas condiciones a las que se enfrenta.i
En
nuestro medio educativo costarricense resulta difícil encontrar procesos
educativos articulados. Los niños y las niñas, en su mayoría, deben enfrentar
un cambio de filosofía educativa al pasar de un nivel a otro y más aún al pasar
de una institución a otra.
Es
usual encontrar bibliografía relacionada con lo que las y los docentes de
primer grado deberían hacer cuando los niños y las niñas dan este gran paso,
pero qué sucede con la etapa preescolar. ¿Podemos las maestras y padres y
madres de familia hacer algo para preparar a los niños y las niñas para esta
transición?
A
la largo de mi experiencia como docente de preescolar, he notado que los niños
y las niñas necesitan de un entrenamiento previo que les otorgue las
herramientas para enfrentar de manera saludable este cambio.
Para
iniciar este proceso es importante que los niños y las niñas conozcan de él y
todas sus etapas. Se les debe comentar que van a cambiar de institución
educativa (en el caso de que se vaya a optar por una escuela diferente a la que
asisten los niños y las niñas). Llevarlos a conocer la institución, antes de
los procesos de admisión, puede crear en los niños y las niñas seguridad ya que
conocen el lugar a donde van a ir y los espacios que compartirán con otros
niños y niñas.
Otro
aspecto importante a tomar en cuenta desde principio del año escolar es el
desarrollo y estimulación de la independencia en los niños y las niñas. Resulta
imprescindible dotarlos de herramientas que les posibiliten buscar soluciones a
conflictos diarios. Un ejemplo de este proceso de estimulación es el manejo del
bulto y su contenido. Proporcionar espacios para que los niños y las niñas
saquen su comida, su cuaderno y guarden sus pertenencias manteniendo el orden
del bulto ayuda a crear un sentido de pertenencia y responsabilidad. En casa
los padres y madres de familia pueden estimular también la independencia
permitiendo que ellos y ellas se vistan solos, alisten su merienda, preparen el
uniforme para el día siguiente, entre otras.
El
nivel de independencia que se les otorgue a los niños y las niñas depende de
las características individuales y el contexto educativo en el que se desenvuelven.
También
se puede incentivar en los niños y las niñas la responsabilidad como parte del
proceso de preparación para el cambio de nivel educativo. Esta estimulación se
puede hacer de varias maneras. En casa se les puede otorgar tareas pequeñas
relacionadas con sus intereses. Por ejemplo ordenar su cuarto y sus juguetes,
asear el espacio de su mascota y ayudar en labores
domésticas
como tender la cama, recoger su ropa sucia entre otros. En la institución
educativa se puede fomentar dejando pequeñas tareas que los niños y niñas deban
realizar en casa, otorgar tareas relacionadas con la dinámica de aula, entre
otras.
La
actitud de las personas que rodea a los niños y las niñas es otro factor
imprescindible en el cambio del preescolar a la primaria. Una actitud positiva
y motivadora ayuda a los niños y las niñas a reconocer las ventajas del cambio
y aliviar en cierta medida la ansiedad que este le pueda producir. Los padres y
madres de familia pueden contar a los niños y niñas los aspectos positivos de su
propia experiencia para crear familiaridad e identificación.
En general, enfrentar en
forma adecuada estas transformaciones, no es una tarea fácil para el niño y la
niña, que sólo lograrán adaptarse adecuadamente a las condiciones de vida de la
escuela e iniciar con éxito un aprendizaje sistemático, si el maestro y la
maestra está consciente de su papel en la articulación entre los niveles de
educación preescolar y la educación primaria, para favorecer el proceso de
adaptación de los niños y las niñas, evitando la posible descompensación que se
puede presentar en los educandos al llegar a la escuela primaria.
excelentes aportes.
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